
Sin excepción
Se me entristece el corazón. Cada profesional de la educación que llamó a mi puerta en las últimas semanas del curso escolar ya no podía con el esprint final hasta la meta. Uno tras otro, se fueron dando de baja por enfermedad. Sin excepción. No había diferencia entre docentes, coordinadores de orientación, directores o el equipo de gestión. El escenario era siempre el mismo. La energía se había agotado. Ya no quedaban fuerzas. Esas pocas semanas se hacían insalvables. La capacidad de aguante había quedado reducida a cero. La motivación había salido volando. El dolor era demasiado grande. La impotencia, insoportable. El autocuidado, un reto. Los lamentos sobre el sistema, abrumadores. Dos meses de vacaciones no ofrecían ninguna perspectiva. «No puedo más. No sé si podré volver», era el sentir general.
Se me escapa un suspiro. Pienso entonces en la lucha, aparentemente sin salida, que sienten estas personas. Pienso en los alumnos, que merecen docentes llenos de vida, motivados y entusiastas. Pienso en cómo estos profesionales de la educación eligieron un día esta profesión por amor. Pienso en la constelación educativa que hicimos hace unos dos años, en la que la salida de docentes era un hecho y en la que los que se quedaban sentían una presión añadida y acababan en la misma situación que sus compañeros. No es posible que esto sea lo que se pretende.
No puedo quedarme mirando ni resignarme. Hay muchos programas para alumnos con todo tipo de dificultades. Pero ¿qué pasa con los programas y el coaching para docentes y directores que necesitan un empujoncito? No podemos dejar que tantas buenas fuerzas de la educación se marchiten así como así, ¿verdad?
El redoble del taiko

Conozco esos lamentos. Yo también he vivido cómo un exceso de acontecimientos complicados y de estímulos alteraba mi equilibrio. Cómo mis emociones se parecían más a un océano tempestuoso y rencoroso, cómo mis piernas parecían más bien cerillas que podían romperse en cualquier momento, cómo mi cuerpo vivía en un estado de alarma permanente, atento a lo que pudiera pasar ahora, y cómo mi corazón redoblaba como un taiko, una técnica japonesa de tambor que te recorre todo el cuerpo. Al borde del colapso…
Por suerte, conozco los síntomas por mi propia experiencia. Nada de lo que me cuentan me sorprende. Por suerte, he aprendido una y otra vez a trascender las situaciones difíciles y a sacar fuerza de ellas. ¿Qué mejor puedo hacer que compartir mis experiencias? El crecimiento que he hecho mío en el mundo educativo, en el que trabajé muchos años, no me pertenece solo a mí. Ese crecimiento está para compartirlo con todas las personas que buscan bienestar y quieren trabajar en la escuela con suficiente energía o, mejor aún, con una energía llena de vida. Me hace feliz ver cómo el movimiento descendente de los docentes y directores a los que acompaño se da la vuelta y se convierte en una conciencia ascendente y transformadora.
¿Te reconoces en estos síntomas? Entonces debes saber que no eres la única persona. Debes saber que la marea puede cambiar. Debes saber que tu crecimiento y tu transformación también influyen en «el sistema». Debes saber que los alumnos esperan con ilusión docentes llenos de ganas de vivir y que el personal confía en una dirección revitalizada.
De una puerta a otra

En realidad, los síntomas son portadores de buenas noticias. Golpean la puerta de tu conciencia para que la abras. Te piden que cierres la puerta anterior. Los viejos patrones se te han quedado pequeños. Ya no funcionan. Tus síntomas te empujan a mirarlo de frente y a dejarlo atrás. Precisamente porque nos aferramos a lo que ya no funciona, sentimos dolor y resistencias. El paso de una puerta a la otra es el más difícil. Parece tierra de nadie. Se pierde toda orientación. Es el momento en que quieres tirar la toalla o caes enfermo. La situación cambia cuando abres la nueva puerta. El paisaje al otro lado de la puerta abierta tiene más color. Aparecen nuevas posibilidades. Sientes curiosidad. También por ti. Tus ganas de vivir empiezan a crecer de nuevo. Puedes sonreír ante lo que entonces, detrás de aquella puerta anterior, no sabías. Ya no quieres volver atrás. Solo hacia delante.
Tu yo avanzado
¿Eres de esas personas que no quieren hundirse, sino aprender cosas nuevas que las hagan sentir mejor? Cada día pedimos a los alumnos que aprendan cosas nuevas. ¿Y tú? ¿Te animas a conocer la conciencia que dormita en tu interior y que quiere despertar para comprometerse con una educación que abra corazones y conciencias? ¿Ha llegado el momento de encontrarte con tu yo avanzado y conectar con él? ¿Estás deseando florecer, experimentar amor y conciencia y compartir todo esto en tu labor educativa? ¿Eres consciente de que cada nueva puerta va borrando un poco más tu ignorancia para sustituirla por algo que llamamos conexión, fuerza, fuente, esencia o ser-consciente?
La clase de verano imprescindible para docentes
¿Quieres, como aprendí yo, dar alma a tus clases desde tu estar presente? ¿Quieres empezar el nuevo curso escolar desde la relajación? ¿Quieres dominar las bases para enseñar con fuerza y con amor y que por la noche aún te quede energía para tu familia? ¿Te das cuenta, como muchas otras personas, de que las escuelas necesitan un nuevo aliento? Ya no podemos pasar por alto lo esencial, sino que debemos volver a conectar con ello. Tu esencia se encuentra en ti. En ningún otro sitio. ¿Quieres llevar esa esencia a la escuela? ¿Quieres inspirar a los alumnos a vivir y aprender desde su esencia? ¿Qué significaría eso? ¿Qué tipo de educación crearías entonces? ¿Te atreves a abrir esa puerta? ¿Quieres aprender todo esto conmigo?
Te doy la bienvenida a mi clase de verano para docentes los días 19 y 20 de agosto. Con Teaching by being volvemos a la fuente durante dos días preciosos en un entorno verde y consciente. Desde la conexión recuperada con tu esencia, esperarás el 1 de septiembre con plena confianza.

Un curso escolar con menos presión
Para quienes quieren seguir avanzando en su conexión con su propia esencia, con la esencia de los alumnos y con la esencia de la educación, hay más. ¿Por qué seguir rindiendo bajo presión? ¿Qué sentido tiene? ¡Ninguno!
¿Quieres seguir formándote? ¿Aprender a abrir los ojos y los oídos? ¿Activar tus sentidos? ¿Poner en juego tu conciencia más amplia para que también las propias escuelas puedan abrir nuevas puertas tras las que aguardan hermosos paisajes educativos? ¿Cómo sería si llevaras conscientemente a la escuela amor, conexión desde el corazón y conciencia del alma? Seguro que ya sabes que entonces te vuelves irresistible. ¿Y si ahora hicieras tuyas las comprensiones sistémicas? Te hacen mirar la escuela y a todas las personas que forman parte de ella como nunca las habías visto. Como si llegaras a ver el escenario detrás del escenario. Esclarecedor y, sobre todo, liberador de estrés.
Te doy la bienvenida al proceso Una mirada sistémica más allá del estrés en la escuela que empieza en septiembre y, por supuesto, a las Constelaciones educativas del 1 de diciembre. Para un acompañamiento personal más íntimo, puedes recurrir al Coaching pedagógico.
Volver a la fuente para directores de escuela

Los docentes necesitan directores con visión y carisma que marquen el rumbo y entusiasmen a su personal. Los docentes no son los únicos que dejan sus anhelos sobre la mesa del director. Tiran de ellos por todos lados y su agenda está repleta de plazos. El autocuidado no está incluido en el horario de los directores. ¿Cómo mantienes, aun así, la conexión con la esencia de tu líder interior si ni siquiera tienes tiempo para tomarte el café caliente?
Lo que sé por mi propia experiencia como directora y por el contacto que he tenido con directores es que, con demasiada frecuencia, convierten su corazón en piedra para poder cumplir con su tarea. Lo que necesitan es sentir que su corazón late. Que su corazón es el centro del amor y que las escuelas, con sus alumnos, necesitan clases con corazón y enfoques con corazón. ¿El corazón? ¿El amor? No lo digo de forma superficial, sino como parte esencial del currículo y del posicionamiento de los docentes. Si el despacho de la dirección fuera el corazón palpitante de la escuela, ¿cómo sería nuestra educación?
Toda persona con un cargo directivo es bienvenida al proceso de transformación De la autogestión a la gestión escolar. Conectar, encontrar la calma, ponerse en movimiento… junto a otras personas que entienden lo que implica tu trabajo.
Puedes contar conmigo para asesoramiento educativo sistémico, coaching, constelaciones educativas y procesos.
Los días 11 y 12 de octubre puedes descubrir en qué consiste un Consejo educativo para directores de escuela.
La conciencia en transformación se abre paso.
Cuando sale al mercado un nuevo aparatito electrónico o cualquier otra cosa que desea nuestro corazón, corremos a hacernos con uno. Queremos estar al día.
¿Te das cuenta de que nuestra conciencia, tanto colectiva como individual, está cambiando? ¿Notas que se nos invita a vivir lo esencial? ¿Conoces ya el manual de instrucciones de la esencia? ¿Sabes que es muy sencillo?
¿Eliges ahora explorar tu ser consciente y difundirlo en la escuela? ¿Quieres estar ahí antes de que otros te tomen la delantera? Entonces me encantará verte en una de las formaciones y compartiré con gusto todo lo que sé sobre esto, para que el próximo curso escolar sea inolvidable, en el buen sentido.
Con saludos llenos de ganas de vivir
Hilde Van Bulck
Conferenciante, escritora, coach de conciencia, facilitadora de constelaciones sistémicas y asesora
(con 26 años de experiencia en educación)
Autora de De eigenwijze kikker
Facilitadora para la educación en Organisation Of The Future
AMI Activadora, Motivadora, Inspiradora


